Nube Académica Computacional al servicio de la comunidad universitaria

Desde su nacimiento, Internet nos ha traído consigo una serie inimaginable de posibilidades de acceso a información, comunicación y colaboración, entre otras; además de la posibilidad de desarrollar nuevas herramientas para el avance tecnológico de la humanidad.

Dentro de las oportunidades que la Universidad de Costa Rica (UCR) ha explorado para mantenerse a la vanguardia tecnológica se encuentra la Nube Académica Computacional (NAC), un proyecto que busca apoyar la docencia y la investigación desde la virtualidad.

¿Qué es una nube computacional?

La nube computacional se define como una plataforma tecnológica basada en centros de datos con conexión a Internet que permite gestionar archivos, aplicaciones y redes. Dentro de sus ventajas, destaca la facilidad para los usuarios de utilizar en línea sistemas operativos, aplicaciones y software sin la necesidad de instalarlos en su computadora.

La radiografía histórica de la NAC en la UCR

Desde el año 2013, un equipo docente liderado por el doctor Ricardo Villalón Fonseca, con profesores de la Escuela de Ciencias de la Computación e Informática (ECCI), comenzaron con el proyecto de investigación “Creación de la Nube Académica Computacional” en el Centro de Investigaciones en Tecnologías de la Información y la Comunicación (CITIC) de la UCR, con el fin de aprovechar en la Institución todas las ventajas que esta tecnología ofrece. Desde su inicio, esta plataforma se alberga en el Centro de Datos Institucional, ubicado en el Centro de Informática (CI).

Dos años después inició su proceso de desarrollo con la creación de diversos servicios, apoyo a Mediación Virtual y a la infraestructura tecnológica con proyectos piloto.

Para el 2017, la NAC se comienza a implementar en un entorno reducido y, tras la capacitación adecuada, incursiona en el lanzamiento de algunos componentes y cursos.

“La perspectiva inicial era cubrir toda la universidad pero luego se definió un enfoque en docencia e investigación”, comenta Villalón. De esta forma, y aunado a un escenario de pandemia por COVID-19, se da una rápida adopción de los servicios para apoyar la educación remota durante la crisis sanitaria.

Finalmente en el 2020, la NAC se encuentra disponible para uso de la comunidad universitaria con servicios como máquinas, laboratorios virtuales y aplicaciones de software para estudiantes y docentes, y en proceso de desarrollo se encuentran servicios como espacio en disco personalizado.

¿Cómo funciona?

Villalón comenta que para acceder a la NAC, se requiere un canal seguro o VPN para conectarse a la nube, en caso de acceder desde fuera de la RedUCR. Al registrarse a la NAC, el usuario recibe un correo electrónico con las credenciales, enlaces para la descarga de documentación y los archivos de configuración para establecer el canal seguro.

Una vez conectado a la nube, el usuario ingresa a una página web para reservar la máquina virtual.

Dentro de la página de reservas se encuentran imágenes de computadoras por temas, por ejemplo para negocios, ciencias sociales, matemática, diseño asistido por computadora o geomática, entre otras. Al hacer la reservación se selecciona el computador, además se indica al sistema a partir de cuándo y por cuánto tiempo se utilizará la máquina virtual.

“El sistema construye la computadora y la habilita para que el usuario se pueda conectar”, añade Villalón. Se genera una dirección, usuario y contraseña que se utilizan en una aplicación de escritorio remoto para acceder a la computadora virtual, la cual contiene las aplicaciones de software requeridas por el estudiante o docente.

El acceso a las máquinas virtuales se puede efectuar desde múltiples sistemas operativos, como Windows, MacOS, Linux o Android; por medio de tabletas, computadoras o incluso desde un teléfono celular. Esta flexibilidad permite a los usuarios acceder a software o aplicaciones con requerimientos altos de poder computacional o con licenciamiento, desde computadores con pocos recursos, por lo que se democratiza el acceso a la tecnología y se potencia el uso de licencias adquiridas por la universidad para sus estudiantes y docentes.

Las máquinas virtuales ponen a disposición de las personas usuarias los servicios requeridos 24/7, sin la necesidad de trasladarse físicamente al campus. El equipo de la NAC tiene a disposición de los usuarios el correo soporte@nac.ucr.ac.cr donde se brinda asistencia en caso de dudas. “Contamos con un equipo de diez estudiantes que colaboran en soporte a los usuarios y en el desarrollo de los sistemas, en tanto el Centro de Informática apoya en el soporte de la plataforma física. Actualmente se cuenta con más de 2300 usuarios registrados”, indica Villalón.

El futuro de la NAC de la mano con la Institución

Para Villalón, en el futuro cercano el paso más importante será la institucionalización de la nube; es decir, un mayor nivel de adopción de la plataforma en el quehacer institucional, tanto en el uso como en la gestión de los recursos y servicios. Además, es esencial formalizar algunos procesos para que el proyecto cuente con el presupuesto, la atención y continuidad necesarias para su funcionamiento.

En este sentido, destaca la importancia de brindar sostenibilidad, tanto en la parte física de los equipos como con recurso humano, de manera que la NAC pueda responder a las necesidades de sus usuarios.

“Creo que se pueden mejorar algunas políticas y que puede haber un entorno mixto entre el uso local y remoto de la plataforma, confiando en que en algún momento nos podamos volver a ver en persona, pienso que los entornos mixtos van a tener un poco más de cabida para aprovechar los recursos que se tienen”, finaliza Villalón.